El mayor placer del debil, servir al mas fuerte
Algo despechados, asistimos a los desaires que la ingrata potencia del norte regala a la fiel República de Guatemala.
Los más de un millón de guatemaltecos que viven en Estados Unidos no cuentan con un Estatus de Protección Temporal, a pesar de que Guatemala sufrió en carne viva el desastre del huracán Stan, mientras que los inmigrantes procedentes de Honduras y El Salvador, por ejemplo, sí lo disfrutan heredado de la catástrofe del Mitch. Ahora, este estatus ha sido prolongado de nuevo, mientras la cancillería guatemalteca espera delante del teléfono una respuesta que no llega a sus peticiones. A veces, Washington puede ser más desesperante en su silencio que la más bella de las mujeres.
¡Qué incertidumbre! ¿Y el Tratado de LIbre Comercio? Ya ha entrado en vigor en El Salvador, pero Guatemala tendrá que esperar. ¿Por qué? ¿Acaso no se plegaron a las exigencias estadounidenses en materias sensibles como la propiedad intelectual que afectará a la producción de medicamentos genéricos?. Silencio. A esperar.
¿Algún recado hoy?, pregunta Eduardo Stein, Vicepresidente del Gobierno guatemalteco. Nada, responde su secretaria. A esperar. Aunque, esta vez, Estados Unidos y la izquierda altermundista estén de acuerdo.
1 Comments:
felicidades por el blog!me gusta mucho como escribes.
y esa oda a ryan!agusto!jaja
Juan
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