Tierra quemada
En su libro "Como ama un faisán", el escritor guatemalteco Rutilio Enamorado relata cómo su tío desertó del ejército, se integró en la guerrilla -en un campamento cercano a Sololá- y, tras traicionarla, se dirigió hacia Antigua, escaló el volcán de Agua y se internó en su cráter.
Los zopilotes y los aviones sobrevuelan con frecuencia el cielo de Ciudad de Guatemala a una altura imprudente. Los cadáveres aparecen por las mañanas en cualquier colonia, enterrados en vertederos, en el interior de las casas o bajo los puentes.
Los vecinos, curiosos, especialmente los niños, se agolpan detrás de la cinta amarilla que coloca la Policía Nacional Civil, mientras los bomberos voluntarios rescatan el cuerpo, esta vez casi entero, con las manos atadas a la espalda y sin decapitar.
La campana del heladero, que arrastra su carrito de escena del crimen en escena del crimen, atrae bajo los poderosos rayos del sol a un fotógrafo y varios reporteros...
1 Comments:
bravo! tú y tu prosa de no ficción, siguiendo con Capote...
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