viernes, septiembre 29, 2006

genocidio pescatero

Asturias, paraíso natural, ha sido escenario de una catástrofe para la comunidad de bocartes -esos olvidados y fraternales peces- que ha perdido a decenas de millones de sus integrantes. Los responsables de tal atrocidad: los malditos delfienes. Sí, esos mamíferos que no tienen agallas para buscarse el pan en la tierra (como nosotros, simpáticos primates) y se dedican a hacer sus tropelías con impunidad en mar abierto. Y todo ello con la complicidad de la prensa mundial y los conglomerados de la industria cultural que enaltece a esos bichos, a pesar de su verdadera naturaleza aviesa, como sucedió con J.F. Kennedy en su momento. Una buena imagen de animales inteligentes y adorables construida por unos medios serviles y que olvida a millones de pesacados damnificados. Por no hablar de las tendencias homosexuales y el creciente número de científicos que cuestionan su mítica inteligencia.
Esta vez, acosaron a millones de bocartes que perecieron varados en la playa. ¿Qué será lo próximo? El único delfín bueno es el delfín a la plancha con limón.

periodismo
periodismo